Todo lo que se construye está destinado a ser reclamado por el silencio.
Este espacio ha cumplido su órbita y se ha desprendido de la red. Lo que fue presente ahora es solo ruido de fondo en la inmensidad de lo que ya no está. Las máquinas han dejado de cantar. Este espacio, que una vez fue luz y pulso, ha sido devuelto a la marea del tiempo. No hay error, solo el silencio que sigue a una canción que ya terminó.
Desconexión final completada.